Olivia me había entregado una serie de contratos, los cuales ya habian sido revisados y seleccionados cuidadosamente por ella, solo me quedaba leerlos y firmarlos. Estaba en medio de eso, cuando una enorme explosión azotó el edificio y las paredes temblaron. Rápidamente, me puse de pie luego de tomar mi teléfono móvil. Olivia abrió la puerta de la oficina y detrás de ella las sirenas rojas en el techo junto a los rociadores automáticos comenzaban a funcionar.
—¡Fue una bomba! — dijo ella exaltada, pero a pesar de ello mantenía la compostura, Olivia estoica como siempre. Caminé hacia ella y comenzamos a dirigirnos a la escalera de servicio, estábamos por...