Jamás pensé que me encontraría en una situación similar, son cosas que ves en la televisión y dices “que lastima, pero eso no me pasará a mí”, eso era lo que creía, pero ahora, amarrada a la silla del escritorio viejo, dentro de aquella vieja cabaña, viendo como el hombre que alguna vez creí, era el amor de mi vida, caminaba de un lado a otro… Me di cuenta de que había estado ciega.
Jonathan siempre había sido un poco violento, en sus expresiones, sus palabras, cuando discutimos, era como si apenas pudiera contener sus manos y sus palabras eran duras y crueles, buscando hacerme el mayor daño posible, pero...