—No tienes que hacer esto si no quieres.— Dijo Carter mientras bajábamos del avión para subir al coche que nos esperaba — Estoy seguro de que tienes ganado el derecho de no tener que volver a preocuparte por esos bastardos.
—No estoy aquí porque me preocupa su descanso eterno o alguna estupidez respecto al respeto de su memoria.— señalé cuando el coche comenzaba su camino a la casa de los padres de Caroline. —Estoy aquí porque, pese a todo, eran los padres de mi hermana, y ella me necesita a su lado.
—Tampoco es tu res…
—Sí que lo es, Caroline “fué”, “es” y “será” mi responsabilidad, puede que no...