Los siguientes días de aquella semana fueron prácticamente un sueño, Alan no había vuelto a salir por la madrugada, por lo cual, nos dormíamos juntos y nos despertábamos juntos, para ese entonces, los soldados del escuadrón se unían a cada hora del almuerzo para jugar Soccer con nosotros, algunos del equipo médico también habían comenzado a unirse y de repente, me vi viviendo casi una epifanía, esto es lo que quería, tal vez no aquí exactamente, pero así, ayudando a niños afuera y dentro del quirófano, ahora mis limitaciones académicas no era un impedimento para la recuperación de las decenas de personas que llegaban en busca de nuestra ayuda cada...