POV Alejandro Hott
Tuvimos que cambiar la fecha del maratón de películas, esperando que Mikaela se recuperara y mis padres se marcharan para disponer de la casa. Eran más los días que dormía con Megs en su residencia con la excusa de nuestras tutorías, que los que estaba en mi casa, hoy era uno de esos pocos en que dormí solo, porque insistió en sorprenderme con su atuendo, lo que significaba que me atormentaría con algo demasiado sexy toda la noche, amenazando con que me convirtiera en un eyaculador precoz para cuando por fin lograse quitárselo.
Le encanta torturarme, pero conozco sus debilidades.
El timbre de la casa sonó y...