—¡Hola muñequita! ¿Cómo va todo por allá? Seguro ya estás harta de la vida al aire libre —Abigail sonrió al escuchar la voz rasposa y llena de vitalidad de su padre a través del auricular del teléfono. Era la primera vez que hablaba con él desde que llegaron y ya le hacía extrañar su hogar.
—Hola papi, todo bien y creo que tienes razón, ya me está afectando todo éste aire libre ¡incluso me está aclarando las ideas! Tal vez sea buena idea mudarme sola después de todo —Abby soltó una carcajada al escuchar cómo su padre maldecida a través del teléfono, se acomodó mejor entre las sábanas de su...