Despertar con el sonido de los pájaros cantando no era cómo lo pintaban en la televisión. Más bien se sentía cómo si los malditos animales estuvieran desgarrando sus tímpanos.
Demasiado temprano para ésta mierda, pensó Abby.
Resignada se levantó dispuesta a apuñalar pollos o lo que sea pero acabó cerrando la ventana con fuerza y resoplando mientras caminaba al baño. Abby de verdad deseaba ser una persona que podía levantarse hacer algo y luego volver a dormir cómo si nada, pero eso era misión imposible para ella y ya que normalmente estaba irritada en las mañanas, ahora estaba peor.
Así que para levantar su ánimo decidió vestirse a lo vaquera...