El bar del bárbaro Joe resultó ser uno de esos viejos lugares todos revestidos de madera oscura y pesada, todas las clases de whisky conocido y un montón de vaqueros bailando música country.
Todo al más puro estilo Tennessee ¡Ye-ha!
Estaba más que claro que ahí, sus mini vestidos y sus zapatos de tacón no pegaban, pero les dio igual. El ambiente era cálido y el hombre gordinflón y barbudo que estaba tras la barra les sonrió amigable. Abby quería pedir algo que la hiciera ver más dura, cómo Jack Daniels pero en su lugar terminaron pidiendo martinis de cereza.
—¿Qué ha pasado con Damián? —preguntó Kerry y Abby sentía...