¡Podemos acabar con esto!
Nos movemos con agilidad, avanzando en perfecta sincronía mientras retrocedemos por el pasillo hacia la entrada principal de la gran escalera. Sierra toma la delantera, y Carmela corre detrás de la bruja y yo, ambas en forma de loba, mientras comenzamos nuestra búsqueda del infame Juan. Mi corazón late con fuerza en mi pecho porque sé que Radrigo estará pisándonos los talones, y Ezequiel va a estar furioso por esto. Su ira no tendrá límites cuando descubra que lo desobedecí y huí de Radrigo y la guardia de la Luna, pero mi instinto me dice que confíe en Sierra y haga esto. Sierra tiene un buen...