Carmela
—El pasado ha quedado atrás. Centrémonos en el ahora, en el futuro, y en hacer que tu madre esté bien. —Pronuncio en voz baja, pero con determinación. Siento la necesidad de ofrecerle alguna esperanza, ahora que percibo que su estado de ánimo ha vuelto a ser distante y cerrado. Es como si no quedara luz alguna en esta chica, y se ha acostumbrado tanto a vivir en la oscuridad que su propia calidez se ha desvanecido en el momento en que la guarda de nuevo en su cueva húmeda.
—Ha pasado tanto tiempo desde que sentí que teníamos algún tipo de líder real, o una Luna... Ya olvidé lo...