Secuelas
—Lorea, ¿qué demonios está pasando?
Ezequiel camina hacia mí en el amplio pasillo, cerrando la distancia entre nosotros, y me atrae hacia él, enfocándose completamente en mí. Finalmente busca respuestas, ahora que ha hecho lo necesario, y veo a Prado y César transformarse nuevamente en humanos, abrazándose a varios pies de distancia. Mi corazón se llena de alegría al ver a Prado, bien y reunida con su compañero. Mi pecho se hincha de felicidad, por fin puedo sentirme en paz, sabiendo que mi manada está intacta y a salvo. Mi instinto me lo confirma.
Ezequiel me atrae hacia su cuerpo en forma de lobo, enlazándome mentalmente, y acaricia mi...