Ya se acabó
—Cállate. No perteneces entre los de mi especie, nunca lo has hecho, y ya me está cansando protegerte de los demás. Puedes ser más útil con mi hija y sus bebés que estando todo el tiempo mirando tu espalda y siguiendo a Darío. Creo que es ahí donde el destino siempre quiso ponerte. Para proteger mi sangre en mi lugar—. Varo se gira hacia él y coloca pesadamente una mano sobre su hombro, su aura emana pura autoridad. Está claro que no le gusta ser cuestionado.
—¿Quieres que viva entre los que me lo quitaron todo?— Jasper casi lo escupe, y se estremece por la presión aplicada...