—Cuentame… sobre nosotros –pidió y me giré observándole con curiosidad.
—¿De nosotros? –pregunté y el asintió. –Vale, al principio… eras mi prometido por pedido de mi hermano Laurel…
—¿Sí? –preguntó y asentí.
—Bueno… para ser sincera no… sentía algo en ese momento y tu tampcoo. Solamente estabas en un mutuo acuerdo de matrimonio. Bueno, en realidad…
—¿Tienes un título? –quiso saber y negué –entonces ¿por qué quería casarme contigo por acuerdo?
—Bueno… yo…
—Explicame eso –pidió y asentí. Mis ojos se desplazaron hacia él.
—Tú… no querías hacerlo en realidad. Pero… quisiste ayudarme –confesé y sus ojos me observaron, ladeó la cabeza intentando procesar mis palabras.
—¿Ayudarte?
—Sí. Mi hermano…...