Han pasado tres días sin ellos, sin verlos, sin besos, sin comunicación, bueno, aparte de la conexión mental que siempre me deja hecha un desastre. Las preparaciones ya están listas y nuestros invitados han comenzado a llegar desde todas partes del país y más allá. El Gran Salón está siendo decorado con candelabros y lámparas, creando una noche romántica para nuestra coronación. Tres días sin ellos han sido un infierno y no puedo esperar para ver lo sexy que se verán esta noche. Lo mejor de todo es que mamá y papá estarán aquí conmigo durante mi coronación. Aún no me han dicho qué es lo que les preocupa, pero...