Abrazo a mi hermano, acercándolo más para darle consuelo. Él no es de expresar sus sentimientos; de hecho, nunca ha expresado sus emociones hacia nadie, y siento su dolor. Siempre ha sido el fuerte, el rudo entre nosotros, y se siente frustrado porque no puede controlar sus emociones, ya que son algo nuevo para él. Siento sus lágrimas en mi cuello mientras derrama su dolor, Darío gruñe de dolor.
—Lo haremos bien, hermano, será nuestra. La encontraremos y no podrá huir de nosotros. ¿Sabes por qué? Porque la cerraremos en nuestra casa y le follaremos hasta que entre en razón. —Bromeo tratando de distraer su mente, lo cual provoca que...