Los chicos aplaudieron a Dalia, quien llevaba un top deportivo y unos joggers de cintura alta, para disgusto de sus compañeros. Ella no se atrevía a ponerse ropa reveladora, o los gemelos tendrían algunas cabezas colgadas en la puerta de su habitación por "violar" a su mate con la mirada. Las chicas suspiraban ante el atractivo humano en joggers grises que mostraban su marcado "V", brillando con sudor.
—No puedo decirlo, pero has mejorado, Dalia, cariño. Solo que no es suficiente para ganar la pelea. —Ellos se rodearon, observándose mutuamente como si fueran presas.
—Si sigues con esa boca, te dejaré besar el suelo muy pronto. —Dalia se puso en...