En cuanto los veo caigo sobre mi espalda totalmente aterrado, la expresión de odio y ferocidad en mi padre ha mutado su expresión amable y dulce, justo ahora tengo ante mí ese ser que no sé de dónde o porque ahora tortura su existencia. Me arrastro hacia atrás, con mis manos pegadas al suelo frio mientras una terrible sonrisa se dibuja en los labios de mi padre, mientras avanza hacia mí con lentitud
— tu pedazo de mierda, tu padre solo ha logrado hacerme enfurecer y este insignificante intento suyo por ayudarte y en el proceso destruirme no solo le costara su vida, también la tuya patético humano — me...