– él es Abel hijo, el hombre que me salvo del infierno – el hombre hace una ligera inclinación con su cabeza, saludándome con respeto, como solían saludarme antaño.
– deberíamos irnos, esto estará envuelto en llamas en algunos minutos – dice mirando a mi madre en el momento en que Khan se detiene a mi lado, su aspecto asustaría a cualquier humano que se topase con él.
Sus ojos rojos, destilan odio, pesar y desesperación, sus colmillos a la vista y su rostro ensangrentado solo son una muestra de lo que acaba de vivir, sonrió ante su patético y horrible aspecto.
– ¿Qué se siente asesinar a los que...