– Lo siento hermosa, pero justo ahora no puedo entretenerme con tu novio, pero tranquila será rápido – y le da un fuerte golpe en el cuello que lo hace perder el conocimiento – ahora tu y yo tendremos una agradable y deliciosa conversación – se cierne sobre mi moviendo mi rostro hacia un costado, exponiendo mi cuello, mi corazón late descontrolado.
No quiero que me muerda, no quiero que lo haga, la veo con odio y ella simplemente sonríe, se acerca y al instante siguiente siento un pinchazo de dolor y luego una sensación placentera.
Cierro mis ojos y me pierdo en la excitación que recorre mi cuerpo y...