– ¿puedes dejarnos solos por favor? – pregunta con seriedad y Cian simplemente asiente y se va.
– ¿Qué pasa? – pregunto al ver la urgencia en sus ojos
– Lo conseguí – murmura, mi ceño se frunce
– ¿que?
– dentro de dos noches, el grupo religioso se reunirá en un lugar no muy lejos de aquí, me he hecho pasar como una fiel creyente y que tengo noticias de la sangre divina, se lo han creído y me han pedido que me reúna con ellos pasado mañana – agrega con nerviosismo – solo que no se como hacer para meterlos allí – concluye
– ¿saben que eres bruja?...