—Es más complicado de lo que crees —
—Tengo tiempo —afirma Red, cruzando las manos sobre el mostrador como una clara declaración de que no se iba a ir hasta que yo me desahogara.
—No, el espectáculo empieza en unas horas, no tienes tiempo —Señalé.
—¡Me importa un bledo el puto espectáculo, Vicky! Mi amigo no está allí y me gustaría saber por qué —Exclamó Red.
En ese momento, me sentí más feliz de lo que me había sentido en días. Era la confirmación de que Red era, efectivamente, mi amigo y alguien en quien podía confiar.
Deja que te traiga algo de beber, y luego podemos ir a una...