—Nos vemos el domingo —me guiñó un ojo, antes de girar sobre sus talones y marcharse.
Me quedé sola en estado de shock. Me froté los ojos y me puse de pie. Será mejor que me quite este disfraz, antes de que pase más de lo que quiero. No pude llegar más rápido al camerino, y me cambié al instante.
Me pregunté por qué era importante para Harry.
...
Había tormenta en Los Ángeles. La lluvia caía con fuerza sobre las calles, mientras yo miraba por la ventana de mi apartamento. Encendí una luz, haciéndolo más acogedor de lo que ya era. Desde mi casa se oían las fuertes gotas...