Narra Katia
Voy revisando con mucho cuidado pequeño lugar a pequeño lugar a pequeño lugar y observando su rostro, esperando algún quejido para poder alertar más, debo inspeccionar aún más esa zona. De repente aprieto en un lugar al costado de su cadera y realiza un quejido.
—Al parecer te ha dolido en ese lugar.
—Me duele mucho la cadera Katia
—Entiendo ahora voy a revisar tu espalda así que vamos a dar tu vuelta con cuidado punto.
Él se da vuelta y después de unos minutos comienzo infeccionar su espalda baja y su espalda alta. Al llegar Aproximadamente a un centímetro de dónde se encuentra su coxis comienza a...