Narra Katia
Luego de verlo al Señor que salió de sala de operaciones, reúno la información necesaria para dejar a esa pequeña a disposición de su madre quien llega de manera inmediata a su cuidado en el hospital.
Espero con la pequeña durante media hora hasta que llegue su mamá. Al llegar corre a buscar a su pequeña y la abraza y acto seguido me abraza a mí.
—Buenas —le digo sonriendo
—Señora ¿usted es la que le salvo la vida a mi marido? —me dice.
—Si señora él se descompom.... —no me deja terminar de explicarle que se abalanza hacia mis brazos nuevamente.
El llanto me dice
—Muchas gracias...