Narra Katia
Al escuchar mi pregunta el señor Grinni abre muy grande los ojos, pero no noté en el ningún signo de incomodidad en su rostro.
—Mira Katia no sé qué decirte —me dice de repente suena mi teléfono sacándonos a los dos de la conversación que estaba en tablada.
Busco mi teléfono en la cartera
—Disculpe señor voy atender esta llamada.
—Claro Katia ve, no te hagas problema.
Salgo de la habitación y atiendo.
Es Neferet.
—Hola amiga ¿cómo éstas? —me pregunta desde el otro lado de la línea.
—Hola Neferet me encuentro bien ¿y tú? ¿Cómo estás has estado? Hace muchos días que no sé de ti.
—Es...