Narra Katia
—¡¿Pero qué estúpida estás diciendo Ainar?!¿Cómo puedes pedirme una cosa así? después de todo lo que hice.
—No es una estupidez simplemente me estás librando de mi sufrimiento, sinceramente me duele mucho la dosis que me has dado calmante sinceramente me ayudó bastante pero no dura mucho tiempo solamente un par de horas en donde libertad y la verdad me sentí tan bien que he salido y me ha ido hasta el sótano asegurándome de que todo está cerrado.
—Eso explica porque estaba abierta la puerta del sótano cuando entramos aquí.
—Espera Katia ¡tu amiga!
—Tienes razón le digo asombrada, bueno tú come y después vendré a buscar...