Narra Katia.
—Ah, entiendo —le respondo de manera apresurada.
El me observa y se ríe.
—Aun no sabes nada de la vida aquí ¿no? —me pregunta.
— ¿Es muy evidente que no? —pregunto con gesto irónico.
—Debes tener cuidado en las noches de luna llena, por ejemplo, anoche fue una —me dice— debes tener algún amuleto contigo o en tu casa alguna de estas runas —me dice señalando hacia la parte donde se encuentra la de él.
—Perdón mi ignorancia señor ¿pero para protección de qué? —pregunto.
De pronto tocan la puerta.
—Adelante —dice él.
—Señor Grinni, buenas tardes —le dice la secretaria Mayra— lo interrumpo para decirle que los...