Narra Katia
Me dirijo rápidamente hasta mi consultorio y observo que en el pasillo no se encuentra absolutamente nadie esperando la atención de mis servicios y tampoco se encuentran personas esperando la atención de los temas médicos.
Ingreso rápidamente a mi consultorio y cierro la puerta con llave por las dudas, recuerdo que le había dicho a Ainar que si tenía alguna situación que debía comunicarle lo hablaría al número que le dejé en casa
Rápidamente sacó mi teléfono de uno de mis bolsillos del Ambo y largo el número de teléfono fijo de mi casa, suena dos veces, pero nadie responde, así que decido llamar nuevamente ante que me...