Narra Katia
Luego de unos quince minutos vuelve Mayra con mi almuerzo y las demás bandejas que fue a buscar a la señora que prepara el menú todos los días en el hospital.
—Mayra me hubieras avisado así te acompañaba a buscar los menús, vienes toda doblada por el peso —le digo agarrando alguno de los menús que tenía en su mano eran dos pilas enormes.
—Ni se moleste doctora puedo y lo hago todos los días además la señora que realiza los menús encuentra aquí enfrente nada más con cruzar la calle y volver
—Sí, pero al cruzar esa calle no puedes mirar por las pilas que llevas de...