Narra Katia
Pensando en absolutamente todo lo que podría llegar a sucederme, decido buscar mi teléfono para poder llamar a Kilary y comentarle todo lo que está sucediendo en mi casa. Toma mi teléfono, pero lo veo en mi pantalla no encuentro ninguna respuesta al mensaje que le mandé hace unos momentos atrás y comienzo a entrar en desesperación.
Me siento en uno de los asientos que se encuentran en el living, pero la desesperación me obliga a trabajar nuevamente como había hecho anoche la puerta del sótano para que esta criatura no pueda pasar a hacerme algún tipo de daño ya que me encuentro sola y en este caso...