Narra Katia
—No estoy muy seguro que te agrade la palabra, asearte, pero lo que quiero decir es que te voy a ayudar a que puedas bañarte.
— ¿A bañarme?
—Claro, para que puedas quitarte la suciedad que pueda estar encima y pueda verte tus heridas.
—No hace falta tanta generosidad de tu parte ingrese aquí como forastero y ahora tú me quieres ayudar, no sé cómo agradecerte todo esto.
—No hace falta que me lo agradezcas, tú ya lo hiciste haciendo lo posible para que mi hermano vuelva la vida,
—Pero no fue nada, absolutamente nada, simplemente te di un poco de mi sangre.
—Eso fue totalmente suficiente para...