Narra Katia
—De verdad Katia, no te preocupes por mí
— ¿Cómo no me voy a preocupar por ti? acabas de salvar la vida de mi hermano, estoy en deuda contigo.
—No lo hice por una deuda o por algo así, simplemente lo hice porque noté la preocupación en ti y presentí tu sentimiento de desesperación el corazón con tus latidos, simplemente por eso sé que estabas muy triste porque tu hermano estaba al borde de la muerte y yo sería capaz de poder ayudarlo en esa situación, por eso lo hice.
—Te agradezco toda la vida por eso, pero yo quiero saber ¿qué es lo que te sucede? antes...