Allí donde revoloteaban las aves parecía que las aves nadaban en el cielo, la luz que resplandecía era total.
- Acérquense hijas mías.
Seila y yo caminamos junto con Daniel pero Daniel dio un paso atrás en cuestión de segundos.
- La energía proveniente del agua nos debilita a los hombres lobos, tienen que continuar su camino sin mí.
Me giré hacia Daniel, y Seila asintió en silencio, ambas caminamos hacia Yryhnna, quien nos miraba sonriente, bella, serena.-
- Yryhnna, Seila, Mía de Isis, han hecho un gran trabajo como seres mitológicos y hoy aprenderán el misterio de los partos con sus hermanas sirenas, cada una por separado deberá llevar...