-¿Cómo estuvo Nueva York? .— Pregunto dejando mi mochila en el suelo, él balbucea.
—Hicimos varios contratos, expandiremos la empresa y tendremos más trabajo — responde quitándose su reloj y yo sonrío.
—¡Eso es genial!— Digo feliz y él sonríe forzosamente, frunzo el ceño.— ¿No estás feliz?— Pregunto.
-Claro que si, es simplemente que el trabajo se duplicará y tendré más estrés.— Dice y después suspira.
Hago una mueca y me acerco a él, lo abrazo tratando de calmarlo un poco lo cual funciona.
-Te irá genial, Daddy.— Susurro y beso su pecho. Me separo de él y hago una mueca de duda al ver su rostro.— Te veo muy...