Suspiro y me miro en el espejo por milésima vez, mis manos estaban temblando con extremada rapidez. Mi corazón latía a mil por hora y no podía controlar mi, respiración.
Sé que Yahír esta allá afuera esperándome junto con todos y tengo que admitir que tengo miedo de salir de esta habitación. Suspiro y trato de pensar en las cosas buenas.
Mi vestido es hermoso, tengo que admitirlo. Mi padre y Lizbeth me ayudaron a escogerlo y simplemente me encanta, creo que a Yahír también le gustará... Espero que le guste.
Mi maquillaje era algo natural, pero el sudor que mi piel secretaba podía arruinarlo en cualquier momento. Me hecho...