Papeles, papeles y más papeles. No veo la hora de tomar un descanso de este infierno que se llama trabajo, me dedico a leer y firmar los contratos que tenía frente a mí, leer las estadísticas de ganancias y pérdidas, entre otras cosas que me causaban un dolor de cabeza indescriptible.
Esta semana ha sido un completo desastre en el trabajo, no he podido salir un sólo minuto de la oficina y me estoy volviendo loco.
El cumpleaños de Isabella es mañana y no tengo un regalo para ella, necesito salir de esta puta cueva y buscar algo en este momento.
Cierro mis ojos con fuerza y alzo mis cejas...