Avanzamos hasta llegar a una puerta y la abro lentamente, asomo un poco la cabeza y veo todo oscuro, mis hombres entran antes que yo y revisan el lugar, al estar todo despejado me dicen que puedo entrar; es absurdo esto, pero eso me pasa por ser el jefe. No pude evitar poner los ojos en blanco, pero no dije nada, simplemente avancé por el sitio.
Salimos de esa habitación y empezamos a caminar por un pasillo algo estrecho, mientras avanzamos, el comunicador de uno de mis hombres suena, avisando que ellos están en posición, listos para entrar a la casa, él le dijo que esperen la señal, dicho esto,...