—Lorenzo— Esta vez su voz es algo más fuerte, pero sin llegar a ser agresiva.
—¿Si? — Le contesto con cierta indiferencia.
Todavía sigo teniendo la mirada puesta en los trabajos, hay mucho que revisar y todo se me acumulo por estar ocupado en otros asuntos, además de pasar mucho tiempo con mi muñequita, muevo un poco la pierna, un suspiro se me escapa al ver que ella no dice nada, así que atisbo la mirada hacia la mujer, esperando a que me diga algo.
—Quería saber si.... ¿Le apetece ir a tomar una copa después de clases?
—No gracias— Respondo enseguida. —Tengo mucho trabajo pendiente y tengo que prepararme...