Pasa media hora y ya por fin nos avisan que podemos abordar el autobús en el andén tres, con algo de torpeza tomo mis maletas y empiezo a caminar a lado de mi mamá, dejándome guiar por ella. Nos cuesta un poco de trabajo andar por el lugar ya que hay mucha gente en la estación, era lógico que algo así pasara, las cosas en la ciudad están insoportables y es una lástima que un lugar que antes era relativamente tranquilo se haya convertido en un campo de batalla.
Abordamos el bus después de poner nuestras maletas en la parte de abajo del camión, nos acomodamos en nuestros asientos y...