Llegamos hasta mi cuarto y dejo la maleta de mi muñequita a los pies de mi cama, le señalé un cambiador y le dije que ahí podía guardar todas sus cosas, ella se río entre dientes y dijo que apenas tiene ropa y que se conforma con una pequeña cajonera, le he preguntado por el resto de sus cosas y me dijo que su papá junto con su hermana se los ha llevado.
—Bueno, tendremos que ir a comprarte ropa y me imagino que también se llevaron esa cosa que tanto usas ¿no?
—Sí, se llevaron mi caja donde tengo mi polvo de hada— Su expresión se entristece por unos...