—Alexis, te lo ruego— Un pequeño sollozo se me escapa. —No le hagas daño a mi hermana.
Su silencio lo dice todo, no voy a hacer que cambie de opinión, así que, lo único que puedo hacer es pedirle que no la deje muy lastimada y que sea suave con ella, Alexis susurra delicadamente que, con la única persona con la que ha sido suave es conmigo y eso es mucho decir, teniendo en cuenta todo lo que me ha hecho pasar... temo por la vida y la integridad de la salud mental de mi hermana.
Alexis.
—Jefe.
Resoplo con fuerza y sigo mirando a la nada, las suplicas y...