Dejamos la conversación de lado y nos concentramos en nosotros, es verdad que debemos comportarnos ya que estamos enfrente de todo el instituto, pero eso no quita que me sienta feliz y atraída por el porte que tiene este hombre, uno firme, caballeroso, pero también amable y cálido. Lo malo que los buenos momentos no duran para siempre, ya que mi hermana se ha acercado y me ha apartado de los brazos de Alexis, prefiero no armar un alboroto y quedar en ridículo, así que me hago a un lado, regresando a las sillas donde estaba sentada.
Me encuentro con mi amiga sentada, ella tiene ambos bolsos en su regazo...