—Te veré en la noche, preciosa.
Por fin me suelta y me bajo del auto, acomodo lo mejor que puedo mi cabello y camino hacia la entrada de mi casa, tomo una gran bocanada de aire y me tranquilizo, una vez que estoy más relajada, entro y saludo a mi hermana, que está viendo la tele, ella me mira por encima de su hombro y me regresa el saludo, antes de que me suba, me pregunta por mis exámenes, le dije que muy probablemente repruebe mi actividad extraescolar y que voy a tener que presentar un extraordinario, mi hermana se río entre dientes y me dijo que debía debo esforzarme...