—La tuya es aburrida — comentó divertida y Eduardo puso los ojos en blanco.
Hubo ciertos momentos en los que la vida de Eduardo parecía aburrida en comparación con las aventuras que Lautaro nos contaba, sus numerosas escaladas a diferentes montañas y sus viajes una y otra vez hasta el agotamiento. Su vida era sorprendente y bastante entretenida. En algún momento esperaba haber tenido algo así, sin embargo, mi vida resultó ser muy diferente a lo que había planeado.
De todas formas, no me quejaba. Aunque en este momento me encontrara molesta con todos, al menos tenía a mis hijos, lo cual era mucho más de lo que podía pedir....