Briana, sorprendida pero emocionada, miró a Agustín a los ojos y sintió que las mariposas revoloteaban en su estómago. —Agustín, desde que te conocí, mi vida ha cambiado para mejor. Eres un apoyo incondicional y me haces sentir amada y valorada. Me encantaría darle una oportunidad a lo que surge entre nosotros.
Agustín sonrió y tomó la mano de Briana suavemente. —Me alegra escuchar eso, Briana. Quiero hacer todo lo posible para que tú y tus hijos sean felices. Estoy dispuesto a comprometerme y a construir un futuro juntos, si tú también lo deseas.
Briana asintió con una sonrisa y se acercó a Agustín para darle un cálido abrazo. —Estoy...