Agustín hizo una mueca y suspiró. Se sentó y tomó la mano de Briana.
“Él sigue haciendo daño", comentó.
“Lo sé, pero me ha hecho tanto daño... y lo peor de todo, Agustín, es que me doy cuenta recién ahora. Soy una estúpida. El perdón es demasiado. Él me fue infiel, me dejó y ahora me volvió a dejar. ¿Cómo quería casarme con alguien así?", comentó y comenzó a llorar.
Agustín resopló, se puso de pie y la abrazó con fuerza.
“No llores, no llores", dijo.
“¿Sabes que decirle a una persona que no llore hace que llore más?", preguntó y se rió entre lágrimas.
“Es la primera vez que...