"No, que se los arregle solo", dijo Briana, molesta.
"Está perfecto", comentó Agustín.
"¿A dónde iremos?", preguntó Briana con una sonrisa.
"¿Quieres ir a una plaza?", preguntó Agustín del otro lado del teléfono.
"Me encantaría, aseguro que a Emma le encantaría", respondió Briana.
"¿En qué momento quieres que venga?", preguntó Agustín.
"Ven ahora", comentó Briana emocionada, y luego se arrepintió. "Digo, cuando quieras."
"Iré ahora", comentó él, y ella sonrió.
Preparó a Emma, le peinó el cabello y le hizo una alta coleta con un moño rosa hermoso. La vistió como una princesa, poniéndole unos pantalones de yoga de color rosa y un buzo peludito de color blanco.
"Mamá, ¿estoy...