Rossete entró en el restaurante que le había indicado Giovanni por teléfono, aquel, era uno de su propia cadena, por lo cual, mantenían un estricto sentido de la discreción bajo la orden de su jefe y nada más presentarse frente a la anfitriona del local, la francesa fue llevada hasta una de las salas privadas donde, esperaba el fiel seguidor de su primo. La familia de Giovanni tenía una larga lista de generaciones que habían sido caballeros de la corona francesa, una lealtad ciega y devota de su familia, los había convertido en uno de los ojos y manos de los regentes, más importante, en el mundo empresarial, paralelamente a...