El set de grabación estaba dentro de la misma empresa fundada y dirigida por Aiden, este, luego de intentar durante aproximadamente una hora, tratar de concentrarse, se dio por vencido, sin importar cuantas veces leyera, una y otra vez, el mismo reglón del importante contrato de negocios, su mente divagaba siempre de vuelta a ella. Por otro lado, nunca había estado en un set de grabación, mucho menos había presenciado como su esposa llevaba a cabo su trabajo, y su potente curiosidad se encargó de distraerlo de sus deberes sin una sola pizca de piedad.
Dejó el contrato sobre el escritorio, frustrado, enojado consigo mismo, y nada más un par...