-POV DE CLEO-
Todo mi cuerpo tembló ante la increíble sensación de rozarlo. Agarré sus hombros, hundiendo mis uñas profundamente.
"Joder", maldijo. Sí, estaba disfrutando la sensación. "Eres la mejor novia de todos los tiempos".
"¿Novia?" Pregunté sin aliento con una sonrisa forjándose en mis labios. Aunque nunca di mi consentimiento, se sintió fantástico. Gemí por la constante fricción de su bulbosa entrepierna contra mi clítoris a través de la fina tela de mi osito de seda.
Provocado por la posesividad, sus ojos se entrecerraron peligrosamente hacia mí. “Sí, lo eres, y mucho más. Nadie me había hecho sentir tan bien antes. Contigo y Isidora, mi vida se siente completa”....